Vivir en positivo

En Navidad voy a estar sola y para fin de año va a ser peor. Me ha salido un grano raro, seguro que es maligno. No me extrañaría que el proceso este acabe en guerra civil. Haríamos bien de hacer acopio de alimentos, porque Trump declarará la guerra a Corea y se va a montar la mundial. Éramos pocos y parió la burra. Menos la última, las demás son afirmaciones que he oído en el curso de mis consultas de los últimos días. A eso lo llamo yo vivir en positivo.

Por mucho que vaya intentando que la gente se olvide del piensa mal y acertarás, se trata de una batalla azarosa. Resulta mucho más sencillo pensar en negativo que ser positivo. Ello es debido a nuestra formación y a la manera en que hemos sido educados. Los padres, en su afán de protección, nos han llenado de miedos, sobre el mundo y sus habitantes. 

Desprendernos de esa herencia es ahora una prioridad. Porque resulta difícil alcanzar una felicidad, mínimamente duradera, si vivimos la vida en negativo, porque eso resta y como yo siempre digo, no desgrava.

Sí, ya sé que puedes pensar que depende de las circunstancias que estés viviendo, porque si andas de bajón cuesta mucho más ser positivo. Pues no estoy de acuerdo. Precisamente te nombraré el dicho, a mal tiempo, buena cara (para que veas que no todos son malos). Se trata de darle la vuelta al calcetín.

Está demostrado que la persona que vive una desgracia, si se lo toma en positivo, saldrá de ella con mucha más celeridad. No significa que te quedes sin trabajo y empieces a tocar las castañuelas, pero te explico cómo lo hice yo hace unos cuantos años.

Recibo un día dos burofax de las dos empresas en las que colaboraba (vía Internet). Me comunicaban que prescindían de mis servicios (el mismo día, curioso ¿no?). Así que, literalmente, me quedaba sin trabajo. Después de acordarme durante unos minutos de la madre que los matriculó, sobre todo por no atreverse a decírmelo a la cara después de años de colaboración, me calmé. Fui al colmado en el que me venden un jamón de los de quitar el hipo. Fui al supermercado a por una botella de cava brut. Después a la panadería a comprar una barra cósmica de última generación (para el pan con tomate). Y nos zampamos una tortilla de patatas con cebolla, que volvería loco a Carpanta.

Mi familia me preguntó qué celebrábamos y les dije que me acababa de quedar sin trabajo. Es evidente que no era eso lo que celebraba, sino el hecho que se cerraba una puerta y esto significa, en mi lenguaje, que otra se está abriendo en el universo para mí. Al cabo de dos semanas me presentaron una propuesta de una revista, para la que he estado trabajando durante doce años. Ah, y también me puse mi colgante Shungit para darme buena energía.

¿Entiendes ahora mi concepto de vivir en positivo? Que me echaran me supo mal como a cualquiera, pero procuré perder el mínimo tiempo en lamentaciones y decirle al universo, en voz alta, que ya estaba preparado para el siguiente asalto.

Ya sabes, si me sigues, que he creado un Podcast llamado la Vida Es Fácil y a continuación te presento el episodio seis: vivir en positivo.

Recuerda lo importante que es para mí que compartas en tus redes sociales y que me dejes comentarios para ir mejorando. Gracias.

¡Apasiónate, Vive, Cambia!

Tristán Llop

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2 Respuestas to “Vivir en positivo”

  1. Lucia16/11/2017 at 15:38 #

    Pues decirte que es la manera que pienso yo , son etapas que caducan , si no sucediera no daría paso a lo que nos aguarda , que por mi propia experiencia siempre ha sido para mejor.

  2. pilar19/11/2017 at 17:20 #

    Que importante es todo lo que dices y como lo.piensas, nos ayudas mucho. Es verdad que hemos vivido con una educación que siempre ha sido tan negativa, que cuesta salir de esa espiral, muchas gracias.

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