La prueba del amor

¿Por qué en tantas ocasiones parece tan difícil amar? ¿Por qué nos cuesta tanto decir te quiero a las personas que más amamos? ¿Estamos pasando la prueba del amor?

Quizá para dar respuesta a las preguntas formuladas sea preciso echar un ojo a la cábala, esa “ciencia” que da respuesta a nuestras preguntas existenciales, la que nos informa sobre el funcionamiento de la mecánica cósmica.

El eje principal de la Cábala se llama el Árbol de la Vida. Se trata de un esquema existencial que define el desarrollo de una acción, desde que es plantado el propósito inicial, hasta que se materializa. A groso modo, podría decirse que marca nuestras principales pautas existenciales.

El Árbol de la Vida tiene tres columnas. La de la izquierda está presidida por el que fue nuestro creador y representa la estructura, la forma, las normas, el aprendizaje a través de la experiencia. A menudo, ese aprendizaje comporta esfuerzo, dificultad y pena. Esta columna proclama que la letra con sangre entra, nos sumerge en la cultura del esfuerzo. Esa fue la dinámica a la cual nos vimos abocados cuando fuimos expulsados del edén.

Pero esa tendencia cambió o debería haber cambiado cuando vino aquel barbudo, hace dos mil años, a proclamar que debíamos mudarnos a la columna de la  derecha y empezar a funcionar a través del amor. El problema es que somos animales de costumbres y nos cuesta mucho renunciar a nuestra rutina, aún a sabiendas de que resulta penosa.

Así, es más fácil criticar que decir te quiero. Pero ya llevamos bastante retraso en nuestra evolución y ha llegado el momento de dar el salto y cambiar de columna.

La columna de la derecha representa el amor, la pasión, la intuición, la amabilidad, la dulzura.

La prueba del amor consiste en tomar conciencia de la columna a la que te has abonado. Para ello deberás separar dos columnas en una hoja e ir poniendo una marca en la que corresponda, según te vayas comportando. Cuando critiques, cuando juzgues, cuando tengas una actitud negativa o restrictiva, pones una cruz a izquierda. Cuando te comportes amorosamente, con diplomacia, dulzura, amor, pones un círculo a derecha.

Al final de la jornada evalúas, si te has inclinado hacia la izquierda, mañana trata de mejorar tus resultados.

¡Que la prueba del amor active tus canales de percepción!

¡Apasiónate, vive, cambia!

Tristán Llop

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